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Sobre slogans de campaña: ¿nos centramos o nos radicalizamos?

«Súmate al cambio» vs «Pelea por lo que quieres»

Según el diccionario de la R.A.E., la definición de eslogan es «Fórmula breve y original, utilizada para publicidad, propaganda política, etc». Por tanto, sirve para resumir o concentrar las ideas o el programa de un partido político, y servirá de base en la campaña electoral.

Ya conocemos los eslogans de campaña de los dos partidos mayoritarios, que denotan dos estrategias claramente diferenciadas: una en positivo, y otra en negativo; una inclusiva, y la otra excluyente; y ambas inspiradas en campañas anteriores, suyas y de otros partidos. Pero no sabremos cuál de las dos estrategias resultará la acertada, hasta el 20N por la noche.

Como ya venimos comprobando, la originalidad brilla por su ausencia en esta campaña, y lo único que podría aportarnos alguna novedad en las formas, las redes sociales, no se está aprovechando como debería hacerse, porque ni los políticos (ni sus asesores 2.0) las entienden.

No obstante, en una situación como la actual, es muy probable que quien gane las elecciones no sea por su uso de las redes sociales, ni por un deslumbrante eslogan, ni por un completo programa electoral (que nadie lee). Será por muchos otros factores, entre ellos la crisis (que ya influyó en las pasadas municipales).

De entre los análisis que aparecen hoy en los medios, coincido especialmente con algunos de ellos, de entre los que destaco (y reproduzco) los siguientes:

Iñaki Ezkerra, en La Razón: Centro y medio

El centro es la clave de la campaña del PP para las elecciones del 20-N y ello es, sin duda, un acierto. Si el PSOE ha sacado lo peor de la Transición en las dos últimas legislaturas, lo que necesita España es un Gobierno que resucite lo mejor de aquella época. Lo mejor es la libertad sin ira que lleva implícito el antisectario e integrador lema de «Súmate al cambio» que ayer presentó Ana Mato y que no excluye a nadie ni nos pone enfrente de nadie. La mejor respuesta a la tensión y a la bronca del «Pelea por lo que quieres» que se han sacado del hígado los socialistas es lo que dice el famoso vídeo del partido de Rajoy: «Este país no está para peleas».

En la pelea, en la tensión zapateril, está Rubalcaba, que en realidad es el que la inventó y que ahora ha pasado de poner cara de peluche a decir que el PP no quiere la paz, cuando la respuesta de Rajoy y Basagoiti al comunicado de ETA ha sido de lo más templada, equilibrada y sensata. Si no queremos que ETA gane «su guerra», no le hagamos la campaña en «nuestras elecciones». Si no queremos que consigan negociando lo que no consiguieron matando, tenemos la solución en las urnas. Porque en la pelea están también Bildu y el PNV que, con palabras de un inolvidable personaje novelesco de mi paisano Jesús Amilibia, nos quieren meter con calzador en menos de un mes «una Euskadi comunista e independiente, verde y limpia, aldeana y jotera, aizkolari y pelotari». La campaña de los populares saca a ETA de la campaña. Y saca también fuera de ella la pelea. Es políticamente centrista y se centra en la crisis. Si no querían centro, aquí tienen centro y medio.

Alberto Mendoza, en El Confidencial: ¿Vuelve el doberman? El PSOE diseña una campaña negativa de ataque al PP

Los ladridos del dóberman pueden volverse a escuchar en la carrera del 20-N. El PSOE ha diseñado una campaña electoral negativa y de ataque al PP con el objetivo de despertar al electorado durmiente de la izquierda. Se trata del último recurso de Alfredo Pérez Rubalcaba para recortar distancias con Mariano Rajoy, pero la apuesta no deja de ser arriesgada, ya que puede desencadenar un efecto bumerán y, además, los populares están decididos a no contribuir a la confrontación. El video presentado ayer por los socialistas en defensa de la escuela pública es el primer capítulo de una estrategia que Ferraz ya aplicó con éxito en 1993 y 1996. ¿Funcionará en 2011?

Desde hace algunas semanas, el PSOE ha basado su campaña en denunciar los recortes del PP, tanto los que aplica en las comunidades autónomas, como los que hipotéticamente llevaría a cabo Rajoy en caso de llegar a la Moncloa. Para activar los resortes del miedo a la derecha, desde Ferraz se ha elaborado un mapa de los tijeretazos de los gobiernos autonómicos populares; Rubalcaba advierte constantemente del peligro de una victoria conservadora; y se han lanzado varios videos llamando a pelear por los servicios públicos.

Tras el spot amable en el que el PSOE se identificaba con el instinto maternal de una leona, los socialistas han endurecido el tono con su último video sobre la educación pública, protagonizado por un niño remilgado de escuela privada y su criada. Se espera que Ferraz suba el volumen conforme avanza la campaña en un in crescendo que movilice a sus bases desencantadas con el miedo al PP. En el equipo de campaña de Rubalcaba se sostiene que la estrategia ya ha dado sus frutos, según revelan sus estudios cualitativos con grupos de discusión, donde comprueban la reacción de votantes indecisos a estos mensajes. Para incidir en este discurso, los socialistas han convocado una decena de ruedas de prensa en toda España para denunciar a los gobiernos del PP que no han presentado los presupuestos autonómicos de 2012.

Por su parte, fuentes de la campaña del PP afirmaron que también han identificado la estrategia socialista como una campaña de movilización  apostando por lo negativo. “Parece muy bien planificada, sin improvisación. Llevan un mes intentando crear un estado de opinión con los recortes sociales y probablemente se reservan un fuerte impacto final para las 72 horas antes del 20-N. Deben convertir esas emociones que están sembrando en acción, en sacar a la gente a votar”, aseguraron estas fuentes.

Regreso a 1996

“Podemos estar ante la campaña más negativa de nuestra historia”, señaló Roberto Rodríguez, profesor e investigador de comunicación política. A su juicio, el PSOE puede recurrir al “modelo dóberman” para activar a la izquierda como ya sucedió, por ejemplo, en 1993, cuando Felipe González le dio la vuelta a las encuestas, o en 1996, cuando Jose María Aznar ganó solo por un punto. “Entonces el PP mantuvo una campaña limpia, sin responder a los ataques, pero no le salió bien”, recordó.

Sin embargo, la estrategia del PP pasa por ceñirse a su campaña, sin atizar la polémica ni responder directamente a Rubalcaba. Los popularesconsideran que el estereotipo de la derecha que trata de agitar el PSOE ya no funciona en la ciudadanía como en los años 90, cuando todavía no habían gobernado nunca. Pero ni siquiera la jefa de campaña del PP, Ana Mato, está exenta de cometer errores estratégicos. Mato respondió a la campaña de los socialistas en colegios públicos de Andalucía afirmando que algunos niños ni siquiera tienen mesas para sentarse en las escuelas de esa comunidad. La indignación que desataron sus palabras apenas fue mitigado por los esfuerzos el PP por mostrar noticias de medios andaluces denunciando las carencias de algunos colegios.

Y es que si las campañas negativas se utilizan en todos los países es porque se confía en su efectividad. “Hay estudios que apuntan que se recuerda más la información negativa que la positiva, pero también tiene sus riesgos. Si al PSOE le sale bien, puede movilizar a la izquierda; pero si le sale mal, sufrirá un efecto bumerán”, opinó Rodríguez.

La taza por puntos de Rubalcaba

Los nuevos formatos y, en este caso Youtube, han contribuido a que las campañas sean más ágiles, y a que los mensajes negativos se propaguen de forma epidémica. El PP no tardó en replicar al lema socialistas con un video que anticipaba su lanzamiento de campaña; y el PSOE no ha necesitado de la televisión para que su spot sobre educación encienda la polémica y se refleje en los medios de comunicación. Aunque la clave, según Rodríguez, no es la capacidad de contraataque que permite internet, sino “quién lleva la iniciativa durante la campaña, porque ése será quien más tenga que ganar durante la campaña”.

A casi una semana de que comience oficialmente el sprint electoral, el clima de campaña ha comenzado a calentarse. Además de la guerra de videos, ayer se comprobó que el PP ha vuelto a copiar su lema “Súmate al Cambio”, después de que en 2008 (“Con cabeza y corazón”) se lo arrebatara al actual presidente de Guatemala. En esta ocasión, el plagiado ha sido el mandatario chileno Sebastián Piñera, aunque la capacidad de asimilación de Génova viene de lejos.

El mensaje de la precampaña, “Comienza el Cambio”, no era más que la traducción del empleado por CiU en las pasadas elecciones catalanas; mientras que el “Con Rajoy es posible” de 2008 era idéntico al “Con Izquierda Unida es posible” de 2007, y al “Con Carrefour es posible”, de la conocida cadena de distribución. Por su parte, el equipo de Rubalcaba vio ayer cómo la ironía de los internautas valoraba su “Programa de puntos” para conseguir merchandising del candidato del PSOE a través de la participación en su web. Así, los más activos en las redes socialistas podrán obtener desde un bálsamo labial a un termo, pasando por una taza “irrompible” o un polo. Un ejemplo de que no toda la campaña es negativa.

Luis Fernández del Campo

Consultor en Redes Sociales

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